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martes, 12 de septiembre de 2017

Los pastas de dientes que no debes comprar


Todos compramos pasta de dientes, pero son muy pocas las personas fieles a una marca o tipo concreto de dentífrico. Por lo general, pensamos que son todos iguales, y adquirimos estos en función del precio, sabor o, sencillamente, su apariencia.

Las pastas de dientes están elaboradas con una serie de elementos comunes, cuyo porcentaje varía en cada producto, pero de largo, el más importante de todos ellos es el flúor. Este mineral, que en la naturaleza siempre se encuentra combinado con otros elementos, ha sido una pieza fundamental en la mejora de nuestra salud bucodental, y en la disminución de la caries que ha tenido lugar en los últimos 50 años.

Las bacterias en la boca se alimentan de azúcares y almidones que permanecen en los dientes después de comer y, en este proceso, generan ácido, que daña el esmalte. El flúor ayuda a proteger a los dientes de dos maneras:
  1. hace que el esmalte sea más fuerte y sufra menos daño.
  2. revierte las primeras etapas del daño causado por el ácido porque remineraliza el esmalte.
Los dentífricos que son bajos en flúor, por debajo de 1000 partículas por millón (ppm) no sirven para nada. Cepillarse los dientes con esas pastas de dientes o cepillárselos sin pasta es lo mismo.

Muchas marcas fabrican pastas con flúor demasiado escaso, con 1.000 ppm de flúor o menos,  entre ellas las líderes del supermercado. En oficina de farmacia, la mayoría de pastas tienen concentraciones de flúor en torno a 1450 ppm y la mayoría de composiciones –Lacer, Fluocaril, Oradilne, Vitis o PHB– tienen incluso concentraciones de 1500 ppm. 

Si nos enjuagamos la boca tras el cepillado, el agua arrastrará el flúor, reduciendo considerablemente su efecto. Lo aconsejable es escupir la pasta sin aclarar.


Otros compuestos importantes del dentífrico

Aunque el flúor es el componente más importante de la pasta de dientes, está cuenta con otros elementos que pueden ser decisivos para tratar algunos problemas. Todos los dentífricos llevan: 
  • agentes abrasivos, como el carbonato de calcio y silicatos, que ayudan a eliminar la comida, las bacterias y algunas manchas de los dientes.
  • endulzantes artificiales, que se añaden a la pasta para que sepa mejor.
  • humectantes, sustancias como el glicerol que evitan que la pasta se seque.
  • espesantes, que añaden grosor a la pasta y ayudan a que mantenga una textura adecuada.
  • detergentes, responsables de la espuma que se forma en el cepillado.


Tres excepciones para las que es conveniente que compres otro tipo de producto

1. Dientes sensibles

El 19% de los adultos españoles tiene los dientes sensibles. La sensibilidad en los dientes es un síntoma de que el esmalte se está desgastando. Las pastas de dientes sensibles, contienen sustancias que tapan los poros que se han producido en la dentina y que conectan con los nervios del diente, provocando la reacción a los cambios de temperatura. Normalmente nitrato de potasio o cloruro de estroncio. Sus efectos no se notan hasta pasadas cuatro semanas de usar este tipo de pasta, así que no seas impaciente.

2. Dientes amarillentos

Las pastas blanqueadoras son la niña bonita de los fabricantes de dentífricos. Todo el mundo quiere tener los dientes blancos y a todos se nos amarillean según pasan los años. Estos productos contienen peróxido de hidrógeno, peróxido de carbamida y el bicarbonato sódico, compuestos químicos que se usan como blanqueadores en toda la industria, y que también utilizan los dentistas en sus tratamientos.

No importa lo fuerte que cepilles, si tus dientes han acumulado suciedad no superficial no vas a poder quitarla usando estos productos.


Las pastas de dientes blanqueadoras suelen contener entre un 1% y un 1,5% de peróxido de hidrógeno. Esta cantidad es suficiente para limpiar las manchas superficiales del esmalte, pero no sirve de nada contra la suciedad que se va acumulando en el interior de los dientes (en la dentina y en la pulpa), que es más difícil de eliminar.

Según el director del Consejo General de Dentistas de España, este tipo de pasta solo es verdaderamente recomendable para reforzar y mantener los efectos de un tratamiento de blanqueamiento dental realizado en la consulta del odontólogo.

3. Enfermedad periodontal

La periodontitis es una inflamación e infección de los ligamentos y huesos que rodean a los dientes. La gingivitis, esto es, la infección de las encías, es su forma más común y afecta al 15% de la población de forma recurrente.

Si tenemos este problema –que notaremos porque provoca sangrado y, sobre todo, porque duele–, necesitamos una pasta de dientes más potente que, además de flúor, contenga algún antiséptico como el triclosán.

Se trata de dentífricos que sirven para tratar un problema específico y no deben usarse más de dos semanas. La mayor parte de las veces el problema se acaba solucionando en ese tiempo, pero sí persiste, es importante que visitemos a nuestro dentista.

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Tu boca sufre los excesos del verano


En verano, una de nuestras máximas es romper con las normas, las formalidades y las obligaciones. Buscamos la sensación de libertad absoluta. Pero a veces, este "dejarnos llevar" hace que se nos olviden cosas importantes para nuestro propio bienestar. Una de ellas, la higiene bucal.

¿Hubierais pensado que a parte de nuestra piel, nuestro cabello o nuestra espalda, nuestra boca es una de las más dañadas? El abanico es amplio: gingivitis, caries o alguna infección puede estar amenazando nuestra boquita.

Las infecciones

Este verano ha sido un caribe generalizado en toda España. Las altas temperaturas hacen que nuestra boca se vaya deshidratando y si no tomamos suficiente AGUA, la boca no saliva. A su vez, la saliva es la que protege nuestra boca de bacterias, así que puede aparecer la placa, enfermedades o problemas en las encías.

Las Caries

No nos lavamos los dientes tras las comidas, apenas usamos hilo dental y consumimos bebidas azucaradas, cafés, dulces, helados... Un gran aliciente para que las caries decidan instaurarse con nosotros.

Enfermedad periodontal

Comer mal y no estar suficientemente hidratado provoca que se acumule la placa dental y se inflamen las encías.

Halitosis

No comer adecuadamente, además de no lavarse los dientes y el consumo de bebidas alcohólicas así como de tabaco, ayudan a que aparezca el mal aliento.

Sensibilidad dental

Las bebidas y alimentos fríos o bebidas ácidas, debilita el esmalte de nuestros dientes.

Para evitar la aparición de todos estos problemas bucales no abandones nunca los buenos hábitos higiénico-sanitarios: pasta de dientes, interdentales y colutorios después de las comidas.

viernes, 10 de junio de 2016

Ya es Viernes


Para los que no conozcáis a So Busy, es nuestro colaborador más intrépido del equipo. No sabemos qué haríamos sin él en la oficina. Viendo esta imagen tan empática, vino a nuestra cabeza, de manera inmediata, la entrada para el Ya es Viernes. 

Parece que cuando tocamos el tema de la salud, muchos de los hábitos que nos son placenteros, son malos. Pues no es así. Os vamos a dar una gran alegría para los planes del fin de semana.

HÁBITOS BUENOS PARA CUIDAR NUESTROS DIENTES:


1. Beber vino. Dos copitas de vino tinto al día atacan directamente a las bacterias de la boca y previenen la caries. El vino contiene polifenoles, antioxidantes naturales, que disminuyen y retrasan la formación de placa dental. Por lo tanto es bueno siempre que se tome con moderación y dependiendo de la edad.

2. Beber agua del grifo, si es potable por supuesto, pues tiene niveles más altos de fluoruro que el agua embotellada.

3. Chicle sin azúcar. Aunque no se escuchen muchas cosas buenas sobre los endulzantes artificiales, en cuestiones de salud oral sí, ya que el xilitol es un sustituto del azúcar que se puede encontrar en chicles y ataca la placa bacteriana. Además, de que el chicle remueve mecánicamente la placa y las bacterias de los dientes. Siempre se ha dicho que en caso de no poder cepillar los dientes, los chicles sin azúcar nos ayudan a mantener una mejor higiene bucal.

4. Y por último, comer chocolate. Investigadores japoneses averiguaron que la parte del grano del cacao de la que se extrae el chocolate posee contenidos antibacterianos.

¿A que algo de estas cuatro cosas las hacemos el fin de semana?

lunes, 22 de febrero de 2016

¡¡Boca sana, vida sana!!


Evitemos riesgos comunes para mantener una boca sana.
  • La reducción de ingesta de azúcares simples y una alimentación adecuada previenen la caries dental y la pérdida prematura de dientes.
  • Dejar de fumar y reducir el consumo de alcohol disminuyen el riesgo de cáncer de la cavidad bucal. de periodontopatías y la pérdida de dientes.
  • El consumo de frutas y verduras protege contra el cáncer de la cavidad bucal.
  • La caries dental se puede prevenir manteniendo un nivel alto de flúor en la boca, mediante los colutorios o la pasta dentrífica.
Cepillado de dientes
  1. Colocar el cepillo de dientes formando un ángulo de 45° con las encías. 
  2. Mover el cepillo con movimientos cortos que cubran los dientes por completo. 
  3. Cepillar los dientes por las superficies exteriores, las interiores y las de masticar. 
  4. Para limpiar las superficies interiores de los dientes frontales, inclinar el cepillo en sentido vertical y realice varios movimientos arriba y abajo. 
  5. Cepillarse la lengua para eliminar las bacterias y mantener el aliento fresco.
Complementario:
  • Limpiarse entre los dientes a diario con seda dental o un limpiador interdental.
  • Visitar al dentista frecuentemente para limpiezas y revisiones bucales.

martes, 9 de febrero de 2016

Los fármacos y los cuidados cosméticos

Irving Penn para Vogue

Todos sabemos que hay fármacos que se deben tomar por sufrir ciertas patologías, pero que requieren de un buen consejo farmacéutico cuando se dispensan.

Coincidiendo con que ayer fue el día internacional de la epilepsia, vamos a abordar el aumento crónico del volumen de las encías, la hiperplasia gingival, derivada de la ingesta de medicamentos.

Suele comenzar a nivel de la parte anterior de la boca, para extenderse a continuación al sector posterior. En general, la hiperplasia gingival afecta de forma más importante al maxilar superior que al maxilar inferior. Después de algunos años, en algunos pacientes, la encía puede aumentar de volumen hasta recubrir casi todas las piezas dentarias. La hiperplasia gingival causa dolor en la masticación, alteración en la deglución, trastornos del habla, hemorragia gingival por aumento de la vascularización, halitosis, alteraciones periodontales y daños estéticos. 

Fármacos tan dispares como los antipilépticos, inmunosupresores como la ciclosporina y antagonistas del calcio, adminisitrados para la hipertensión.


ANTIEPILÉPTICOS: FENITOÍNA

La hiperplasia gingival puede afectar hasta un 50% de los pacientes tratados con fenitoína. Se manifiesta en los primeros meses de tratamiento y aparece con mayor frecuencia en niños y no suele ser reversible al interrumpir el tratamiento.

INMUNOSUPRESORES: CICLOSPORINA

Este agente inmunosupresor, se prescribe de forma frecuente para aumentar la supervivencia de pacientes sometidos a trasplante renal o de médula ósea, así como para el tratamiento de enfermedades autoinmunes, como la artritis reumatoide y enfermedades dermatológicas, como la dermatitis atópica severa.

La hiperplasia gingival suele ser reversible después de reducir la dosis de ciclosporina o tras su retirada. 

ANTAGONISTAS DEL CALCIO: NIFEDIPINO

El agrandamiento gingival se resuelve tras la retirada del fármaco.

PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO

Aunque la asociación entre placa bacteriana y desarrollo/gravedad de la hiperplasia gingival es controvertida, las medidas higiénicas bucodentales y las visitas regulares al dentista,  para la limpieza del sarro, podrían reducir la gravedad de la hiperplasia gingival.

Aquí es donde el farmacéutico tiene un papel fundamental, informar a los pacientes del posible efecto adverso, así como de las medidas preventivas:
  • informar de la importancia de utilizar pastas de dientes FLUORADAS.
  • explicar cómo se ha de realizar un correcto cepillado de dientes, manual o eléctrico.
  • enseñar la importancia de utilizar seda dental o cepillos interproximales.
  • completar la limpieza con colutorios.
¿Alguien que pertenezca a este grupo de pacientes, ha sido correctamente informado por su farmacéutico?